INDC: 19 países de América Latina y el Caribe presentaron sus compromisos climáticos

Latinoamérica y el Caribe representan solo el 7% de GEI en el mundo. Costa Rica es el país de la región que ha presentado la contribución más ambiciosa, y se ha comprometido a ser carbono neutral en el 2021. México y Brasil, que también han hecho públicas sus INDC, son los dos únicos países latinoamericanos, que se encuentran dentro de las 10 naciones que emiten mayor cantidad de GEI a nivel global.

(Foto: Flickr de Javier Vieras)

(Foto: Flickr de Javier Vieras)

En total 146 países de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC), que abarca 195 naciones, han presentado su Contribución Nacional Determinada (INDC, por sus siglas en inglés), para dar a conocer las acciones que ejecutarán con la intención de aminorar sus Gases de Efecto Invernadero (GEI) y hacerle frente al cambio climático. El pasado 1ero de octubre era la fecha límite para que los Estados hagan públicas sus INDC de manera voluntaria, y de acuerdo a sus realidades. Las contribuciones están basadas en medidas sectoriales para alcanzar un desarrollo sostenible, y pueden incluir acciones de adaptación a los efectos del cambio climático.

A la fecha, 9 de los 10 países con mayor emisión de GEI (China, Estados Unidos, La Unión Europea, India, Rusia, Japón, Brasil, Indonesia y México) dieron a conocer sus INDCs, que representan en conjunto un 71% de las emisiones del planeta. En la lista solo falta Irán, que constituye una contribución también importante. Todos los países desarrollados miembros de la CMNUCC, junto a 104 naciones en desarrollo han presentado sus compromisos climáticos. Representan en total casi el 87% de las emisiones globales. Las contribuciones constituyen un aporte significativo en las negociaciones que culminarán en la COP21 de París en diciembre de este año, donde se espera firmar un nuevo acuerdo global sobre el cambio climático, que permita mantener el calentamiento del planeta por debajo de los 2°C.

Las contribuciones latinoamericanas

México fue el primer país latinoamericano y uno de los primeros a nivel mundial que hizo pública su contribución. Su meta planteada es reducir incondicionalmente un 25% de sus emisiones de GEI con respecto a un escenario “Business as Usual” (BAU por sus siglas en inglés) al 2030, es decir comparado al nivel de emisiones proyectadas para el 2030 si todo sigue igual. El porcentaje podría elevarse a 40% de manera condicional, sujeto a que se dé un acuerdo climático global con ciertas condiciones, entre otros un acceso a un apoyo financiero y tecnológico internacional.

A México, le siguió Colombia, que se comprometió a reducir 20% de sus emisiones de GEI al 2030, comparado a un escenario BAU. La ambición podría subir a 30% en caso de recibir ayuda internacional.

En los tres días anteriores a la fecha límite, 11 naciones latinoamericanos presentaron sus metas de reducción: Brasil, Perú, Guyana, Uruguay, Chile, Guatemala, Costa Rica, Honduras, Paraguay, Ecuador y Argentina.

Las contribuciones de la región, se enfocan principalmente en los sectores forestal (lucha contra la deforestación y revalorización del bosque) y energético (energías renovables convencionales como la hidroeléctrica, y en menor proporción, energías renovables no convencionales, como la energía solar o eólica, así como desarrollo de eficiencia energética). También incluyen acciones orientadas a buenas prácticas agrícolas, transporte limpio, gestión de residuos y mejora de procesos industriales. Además, las INDCs latinoamericanas tienen un componente fuerte de adaptación, ya que la región es altamente vulnerable a los efectos del cambio climático, como desglaciación, aumento de nivel del mar, inundaciones o sequías extremas según la zona.

Un hito importante fue el hecho de que varios países se comprometieron a una meta mínima de manera incondicionada, apoyándose en recursos propios. Demuestra el nivel de madurez en los Estados de la región está creciendo. Además, varias naciones como México, Chile o Perú se mostraron transparentes al organizar consultas públicas sobre sus propuestas de INDC.

Adicionalmente, presentaron sus INDCs 6 islas del Caribe, particularmente vulnerables al cambio climático, debido al incremento del nivel del mar y la multiplicación de eventos climáticos extremos como las tormentas tropicales: Trinidad y Tobago, República Dominicana, Granada, Haití, Barbados, y Dominica.

Co-beneficios de la acción climática

Si bien Latinoamérica y el Caribe representan solo el 7% de las emisiones del planeta (9.6% si se incluye las emisiones vinculadas a la deforestación y uso del suelo), es importante que cada país tenga un compromiso de reducción, para sumar al esfuerzo global. Además la acción climática no es aislada, se enmarca en una transición hacia un crecimiento sostenible.

Las medidas contenidas en las INDCs generan co-beneficios concretos para los ciudadanos, por ejemplo el desarrollo de energías renovables como paneles solares permite a las poblaciones, que se encuentran en zonas rurales aisladas, acceder a energía; un mejor transporte público permite menos contaminación del aire y mejor calidad de vida en las ciudades; la lucha contra la deforestación incluye acciones de revalorización económica del bosque. De la misma manera, las acciones de adaptación traen mejoras para varios sectores de la economía, como los de salud, agricultura y seguridad alimentaria, agua, vivienda, infraestructura, sistemas productivos, entre otros.

Ambición colectiva

En cuanto a acciones de corto plazo, el país más ambicioso en Latinoamérica fue Costa Rica, ya que reafirma en su INDC su meta de ser carbono-neutral en el 2021, es decir que además de reducir sus emisiones de GEI, compensará las emisiones restantes, entre otros gracias a acciones forestales. Este compromiso resalta la importancia de la acción pre 2020, ya que el acuerdo que se firmará en París recién entrará en vigencia en el 2020, y que se necesitan acciones que se enmarquen en el escenario actual, para hacerle frente al cambio climático.

Un estudio de las Naciones Unidas, previsto para el primero de noviembre, evaluará si la suma de los esfuerzos nacionales es suficiente para logar la meta de limitar el calentamiento global a un nivel seguro para la humanidad. Los demás países continuarán presentando sus planes hasta el final del año pero no serán tomados en cuenta en el informe. Estudios como el de Climate Action Tracker ya predicen que el nivel de ambición de las INDCs es insuficiente.

Si bien las INDC constituyen un aporte fundamental para aminorar los GEI, también se están desarrollando, y deben de continuar las acciones de actores no estatales (ciudades, empresas, ONGs, ciudadanos), importantes aportes que se enmarcan en la lucha global para proteger la vida en el planeta.

A continuación compartimos una infografía libre de uso elaborada por ConexiónCOP.
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INDC-01oct-2015

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