La transición energética desde la perspectiva nacional en los países de América Latina

Conozca las principales conclusiones del webinar que se llevó a cabo el martes 12 de julio, organizado por el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA) en colaboración con el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y EUROCLIMA.

A continuación compartimos el resumen del webinar realizado por CEMDA.

El pasado martes 12 de julio se llevó a cabo el webinar “La transición energética desde la perspectiva nacional en los países de América Latina”, organizado por el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA) en colaboración con el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y con el apoyo de EUROCLIMA.

El seminario virtual contó con la participación de Ana Mendívil, Analista de políticas públicas del CEMDA, Roque Pedace, Investigador en políticas tecnológicas en energía y cambio climático de Argentina, María Isabel Ortiz Mantilla, Asesora de la Comisión Especial de Cambio Climático de la Cámara de Diputados en México, Claudia Ramírez Farro, Consultora del Programa Gestión Socio-Ambiental e Inversión en Derecho, Ambiente y Recursos Naturales (DAR) en Perú.

La introducción estuvo a cargo de Ana Mendívil quien reconoció que el objetivo a largo plazo del Acuerdo de París, aprobado durante la vigésima primera Conferencia de las Partes (COP21) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, sólo podrá alcanzarse mediante la descarbonización de nuestras economías, especialmente en aquellos sectores que más contribuyen a las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), cuyo común denominador es el uso intensivo de energía. Es justo por ello que la transición energética hacia fuentes renovables de energía es un paso indispensable y urgente para alcanzar los compromisos internacionales y nacionales en la materia.

Actualmente, la implementación de proyectos de este tipo de energías en América Latina y el Caribe se encuentra en rápido crecimiento. Estudios recientes indican que los países de la región son líderes mundiales en el despliegue de éstas, lo que genera una oportunidad para hacer frente al cambio climático, al tiempo que se cumple el aumento de la demanda de energía, se garantiza la seguridad energética y, como señala el Acuerdo, se avanza hacia un desarrollo sustentable y se erradica la pobreza en el mundo.

El primer ponente, Roque Pedace, mencionó que es importante tener presente que las medidas y políticas que se tomen en materia de energías renovables, estarán directamente relacionadas con las políticas climáticas que se implementan. En este sentido, y luego de la COP21, es necesario identificar cuáles son algunas estrategias para garantizar la reducción en la extracción y el consumo de combustibles fósiles. En el caso de América Latina y el Caribe en particular, indicó que la región cuenta con un gran potencial para la generación de energía eléctrica a través de fuentes renovables.

Además, existen diversos estudios en donde se muestra cómo en la región hay una gran inversión en la generación de energía eólica y solar, superior a la inversión en la producción de energías fósiles o nucleares. Sin embargo, el gran reto es lograr promover políticas energéticas que contemplen la inclusión social y la lucha contra la pobreza. Concluyó que, en el corto y mediano plazo, los desafíos que enfrentará la región serán lograr un cambio total de la matriz de oferta y una adecuación de la distribución, tener en cuenta la distribución geográfica de las fuentes y sus regímenes, desarrollar una planificación distinta al paradigma centralizado, premiar el uso racional (redes y usuarios inteligentes), fomentar el almacenamiento y la interconexión de los sistemas y enfrentar la intermitencia y la variabilidad.

La segunda presentación estuvo a cargo de María Isabel Ortiz Mantilla, quien subrayó que, si bien México no es de los países con más emisiones de GEI en el mundo, sí es uno de los mayores emisores de la región y es altamente vulnerable a los impactos adversos del cambio climático. Respecto de este último punto, afirmó que si no se atiende adecuadamente el tema del cambio climático, los impactos generados costarán entre el 1.5% hasta 5% del producto interno bruto (PIB). Recordó que la reforma energética de 2013 se originó, en principio, sólo para atender el problema de la disminución de las reservas petroleras en el país, pero la labor de diversos actores impulsó la inclusión de la sustentabilidad en su articulado, lo que derivó en varios esfuerzos por regular y disminuir los impactos que el sector energético tiene en el medio ambiente y la sociedad a largo plazo.

Así, el Congreso, con una amplia participación de organizaciones de la sociedad civil, inició en 2014 las discusiones de la Ley de Transición Energética (LTE), la cual fue aprobada a finales de 2015 durante la COP21. Esta ley incorpora la promoción e implementación de proyectos de energías limpias y eficiencia energética en el marco de la reforma energética, impulsando una visión a largo plazo que no sólo garantizará la, seguridad energética, sino que permitirá a México cumplir los compromisos en materia de reducción de emisiones y generar prosperidad y competitividad mediante una economía baja en carbono que permita mejorar las condiciones socio-económicas del país.

Algunos puntos esenciales de la LTE son: la meta a largo plazo de alcanzar el 35% de la generación de electricidad con energías limpias para 2024, también incluida en la Ley General de Cambio Climático; las metas intermedias de lograr que el 25% y 30% de la producción de energía eléctrica sea por fuentes limpias en 2018 y 2021, respectivamente; generar una hoja de ruta para crear metas en materia de eficiencia energética; desarrollar redes eléctricas inteligentes y, además de atraer incentivos, crear créditos blandos para que los ciudadanos puedan generar su energía y aquel excedente que no requieran puedan venderlo y con eso pagar su crédito, ello mediante la figura de la generación distribuida. En ese sentido, concluyó que la LTE es una pieza clave para cumplir los compromisos pactados en la contribución determinada a nivel nacional (NDC, por sus siglas en inglés) y el Acuerdo de Paris.

A continuación expuso Claudia Ramírez Farro, quien habló sobre el caso de la transición energética en Perú. Comentó que el país sudamericano tiene un ritmo de crecimiento del PIB del 6% y su producción de energía eléctrica ha tenido una tasa de crecimiento del 7%, siendo predominante la producción de energía mediante combustibles fósiles, aun cuando se tiene un alto potencial energético de fuentes limpias. Actualmente, la generación por medio de energías renovables se compone sobre todo por energía hidroeléctrica eólica y solar. Destacó que el precio de las energías renovables ha disminuido en un 50%, sin embargo, todavía se tienen algunas barreras normativas, políticas, económicas, institucionales y tecnológicas para explotar el potencial energético en Perú.

Entre las barreras mencionadas se encuentran que no hay reglamentos para las energías distribuidas. De igual forma, existe una insuficiencia en el resguardo y la estabilidad del sistema eléctrico, no se promueve la producción y el consumo de energías renovables debido al mito del alto costo de generación, que significaría un mayor costo para el consumidor. Otros obstáculos son los costos de la producción, la inexistencia de una institución responsable en la materia, la falta de un plan o política que promueva el desarrollo de energías renovables y la intermitencia de las mismas. Es por ello que se debe de promover la coordinación entre el gobierno nacional, los regionales y el sector privado para así implementar proyectos de infraestructura energética con beneficios socio-económicos y ambientales.

En conclusión, la región se enfrenta a diversos retos técnicos, regulatorios, económicos y sociales, entre otros, para aportar por el aumento de las energías renovables. No obstante, su amplio potencial aún inexplorado y ejemplos de avances en algunos países latinoamericanos ofrecen un futuro lleno de oportunidades para alcanzar economías menos intensivas en carbono y, con ello, el desarrollo sustentable y la erradicación de la pobreza.

Aquí puede revisar los materiales y la grabación del webinar.

Esta nota sintetiza una información de otros medios de comunicación y tiene como objetivo facilitar la labor de los periodistas y líderes de opinión de América Latina en la cobertura del cambio climático. Se sugiere acceder al medio desde el cual se reproduce la noticia para verificar los permisos de uso.

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